La forma más rápida de volver a la calma. Úsala después de un error, antes de una jugada a balón parado, o en cualquier momento en que el partido se te vuelve ruidoso por dentro. Cuesta más o menos un minuto; hazla unas cuantas veces para pillarle la forma.

Inspira — cuatro tiempos. Despacio, por la nariz. Llénate sin forzar.

Mantén — cuatro tiempos. Quieto. Aquí no hay nada que hacer salvo esperar.

Espira — cuatro tiempos. Por la boca, más largo si puedes. Deja caer los hombros.

Mantén — cuatro tiempos. Vacío y quieto, y luego empieza otra vez.

Cuatro rondas bastan para notar cómo funciona. La clave no es contar — es que la respiración le da a tu atención algo sencillo a lo que agarrarse mientras pasa el ruido. Después: nombra en una palabra lo que pasó, levanta la cabeza, siguiente balón.

En la app, esto forma parte del reinicio que puedes tener a mano antes de jugar.