Los jugadores con el mejor control hacían esto más que nadie — unos minutos, cada día, hasta que el balón deja de ser algo que persigues y pasa a ser parte de tu pie. Toques pequeños, con las dos piernas, la cabeza arriba siempre que puedas levantarla. Solo necesitas un balón y un poco de suelo; unos cuantos marcadores ayudan para el regate, pero zapatos o botellas hacen el mismo trabajo.

Los movimientos, en orden:

  • toques de puntera — encima del balón, ligeros y rápidos, alternando los pies
  • rodadas con la planta — rueda el balón de lado a lado bajo un pie, luego el otro
  • interior–interior — empuja el balón entre los dos pies, rápido y controlado
  • fundamentos — toquecitos rápidos de lado a lado con los dos pies
  • rollovers — arrastra el balón por delante del cuerpo con la planta, un pie y luego el otro
  • v-pulls — retira con la planta, empuja hacia fuera con el interior, con los dos pies
  • regatea los marcadores — zigzaguea entre ellos, toques cerca, gira al final y vuelve por el otro lado

progresión. primero gana velocidad, luego levanta la vista — quita los ojos del balón y ponlos en el espacio. añade una superficie nueva cuando lo básico salga automático (el exterior del pie, luego el empeine). la idea es que un día no pienses en tus pies para nada.

background: el segundo deporte no es una distracción